El Banco Mundial considera que reducir la pobreza es un gran negocio

Ricardo Gómez Muñoz, 11/10/2006

Un estudio del BM estima que si el nivel de pobreza disminuye en un 10 por ciento, el crecimiento económico puede aumentar en 1 por ciento y la inversión hasta en 5 por ciento del PIB.

Esta es la conclusión a que, en términos de negocio bancario, llega el Banco Mundial en un voluminoso y documentado estudio publicado recientemente sobre América Latina y el Caribe, repleto de gráficos y estadísticas.

Su análisis y comentario parece pertinente en estos momentos en que nos encontramos el plena campaña de movilizaciones estatales contra la pobreza . En ella Attac formula propuestas concretas para intentar arrancar al gobierno español y a los organismos internacionales , algo más que palabras y buenas intenciones en sus declaraciones, convertidas ya en rutinarias, sobre la pobreza en el mundo y la necesidad de cumplimiento de los Objetivos del Milenio.

El estudio que lleva el título Poverty Reduction and Growth: Virtuous and Vicious Circles . World Bank 2006 1 parte de la idea de que si bien el crecimiento es clave para la reducción de la pobreza, la propia pobreza hace más difícil alcanzar tasas de crecimiento altas y sostenidas.

En el trabajo se exponen factores históricos y elementos de comparación que, aunque aparecen en todos los manuales clásicos de los 70 sobre el desarrollo económico y la teoría de la dependencia , anteriores al pensamiento único neoliberal ( P. Baran; P. Swezy; N. Kaldor , O.Sunkel; S.Amin etc) , parecen ser desconocidos u olvidados por los autores del estudio . Pensando en positivo, tal vez esta recuperación nos haga pensar en el agotamiento de un ciclo de pensamiento y en el fracaso de la aplicación de unas políticas económicas, las neoliberales, cada vez más desprestigiadas entre nosotros y entre los pueblos de América Latina, zona donde se han convertido en una pesadilla .

En efecto, no hay que olvidar que, aunque siempre hacemos referencia a las zonas más desfavorecidas del planeta ( entre ellas el Africa sub- sahariana), en América Latina hay más de 210 millones de pobres, es decir cerca de un 40% de la población ( un 36% de los hogares, según la CEPAL ,1999).

En el trabajo a que hacemos referencia se constatan los siguientes hechos:

§ El crecimiento económico de América Latina en los últimos 50 años ha sido decepcionante. Este crecimiento ha ido siempre por detrás con respecto a los principales países de la OCDE , en un período en que Asia oriental , España y otros muchos países avanzaban rápidamente para nivelarse con los países más desarrollados. Mientras que China experimentó, entre 1981 y 2000, un crecimiento promedio per cápita de 8,5 por ciento anual, el Producto Bruto Interno por habitante de América latina disminuyó 0,7 por ciento por año en la década de los 80 y apenas subió 1,5 por ciento en los años 90

La hipótesis que se mantiene en el trabajo es que la pobreza pueda ser la razón del bajo crecimiento, estableciéndose un círculo vicioso en el que el bajo crecimiento genera mayor pobreza y la mayor pobreza ocasiona, a su vez, niveles bajos de crecimiento .

§ En los países de América Latina se produce un crecimiento económico débil, junto con una clara vinculación entre pobreza y desigualdad económica . La región continúa siendo una de las más desiguales del mundo. No sorprende que mientras China logró reducir la pobreza un 42 por ciento en esas dos décadas, en América latina haya habido pocos cambios significativos en los niveles de pobreza.

§ A su vez la distribución de la renta ( ingreso) representa un factor importante a la hora de generar riqueza. El informe muestra como a comienzos del siglo XX, Francia, España, el Reino Unido y Estados Unidos tenían niveles altos de desigualdad en la distribución de la renta. Sin embargo, lograron reducir drásticamente estas desigualdades en el transcurso del siglo y en períodos relativamente cortos (de dos a tres décadas). Esos logros parecen guardar relación con la reivindicación universal de una educación básica ( pública) y de unos servicios básicos públicos de salud , así como con el establecimiento del estado de bienestar o de Estados benefactores sumamente redistributivos.

§ En un área como América Latina, los hogares pobres tienen acceso a escuelas de menor calidad y restricciones de liquidez, por lo que no invierten lo suficiente en la educación de sus hijos y la sociedad se priva así de la contribución potencial de un gran número de talentos.

§ Los individuos con mala nutrición y salud aprenden y producen menos que aquellos otros que tiene acceso a los servicios de salud de calidad. En síntesis, en países con alta pobreza la sociedad, como un todo, se priva del concurso productivo de muchos de sus miembros.

§ Por otro lado , en los países latinoamericanos los pobres carecen de acceso a créditos y seguros, por lo que una buena parte de la población no puede efectuar inversiones potencialmente rentables para la economía nacional.

§ Desde el punto de vista de la oferta , resulta asimismo difícil atraer inversiones en todas aquellas regiones con escasa infraestructura y bajos niveles de educación.

A la hora de las conclusiones y de las recomendaciones, se proponen una serie de medidas , un tanto bizarras por su formulación condicionada y matizada , que aunque no por menos conocidas no dejan de tener interés al oírlas en boca de una institución como el BM de audiencia e influencia mundial reconocidas en los círculos políticamente correctos .

Entre las soluciones para transformar el círculo vicioso de crecimiento y pobreza en un círculo virtuoso se proponen entre otras las siguientes:

§ Se insta al crecimiento de los niveles de capital humano y de infraestructura pública, especialmente mediante el aumento del acceso de los pobres a educación de calidad y a la infraestructura.

§ Se apuesta por una expansión de los programas de transferencia condicionada de recursos ( incremento del porcentaje de Ayuda Publica al Desarrollo de los países más ricos y de los fondos FAD ), que tendría un impacto duradero sobre la reducción de la pobreza y el aumento del crecimiento.

§ Se preguntan los autores, sin embargo, cuáles son las posibilidades reales de la región para financiar esas intervenciones, que en algunos casos pueden ser bastante costosas, propugnando que los responsables de las políticas intensifiquen los esfuerzos para mejorar la eficiencia del sistema y lograr una determinación más acertada de los destinatarios antes de aumentar el gasto público.

El estudio estima que si el nivel de pobreza disminuye en un 10 por ciento, el crecimiento económico puede aumentar en 1 por ciento y la inversión hasta en 5 por ciento del PIB. En otras palabras, reducir la pobreza constituye un buen negocio para toda la sociedad.

Al analizar cómo van a pagarse estas intervenciones públicas se expone en el informe que probablemente haya un dilema que enfrente la selección de los destinatarios y la cobertura: a mayor número de pobres cubiertos por un programa, habrá mayor dificultad para evitar la fuga de recursos. Proponen un examen cuidadoso de los programas sociales existentes (...) que genere ahorros que puedan ser reorientados hacia áreas prioritarias. Harían falta reformas políticas difíciles y eliminar o reducir aquellos subsidios altamente regresivos, como son las pensiones para personas adineradas, o los que reciben estudiantes universitarios de familias ricas o quienes pagan sus créditos para educación, o los subsidios al consumo de energía por las clases medias y altas.

Convertir al Estado en un agente que promueva la igualdad de oportunidades y efectúe una redistribución eficiente es, según el informe , el desafío más crítico que enfrenta América Latina para ejecutar mejores políticas que al mismo tiempo estimulen el crecimiento y reduzcan la desigualdad y la pobreza.

En resumen, la estrategia más eficiente para crecer y reducir la pobreza en la mayoría de los países latinoamericanos consistiría en una combinación de políticas que busquen la aceleración del crecimiento económico con programas orientados directamente a reducir la pobreza y la desigualdad. En particular, se contemplan cuatro metas:

1) Lograr la cobertura plena de la educación preescolar, primaria y secundaria y los seguros básicos de salud a toda la población, al tiempo que se mejora la calidad de la escuela y los hospitales públicos. América latina está perdiendo oportunidades de competencia y crecimiento por la baja calidad de la educación que recibe la mayoría de sus niños y jóvenes.

2) Ampliar la cobertura de servicios públicos a los sectores y regiones más pobres (agua potable y saneamiento; vías, electricidad y telecomunicaciones rurales).

3) Profundizar el acceso de la microempresa y los sectores más pobres al sistema financiero.

4) Facilitar la creación, el crecimiento y la generación de empleo por parte de las empresas más dinámicas (grandes y pequeñas).

§ Las primeras dos metas exigen hacer más eficiente el gasto público destinado a estos propósitos y dedicarles más recursos, así como ayudar a las familias pobres a mantener a sus hijos en la escuela con transferencias de efectivo focalizadas y condicionadas.

Cualquier aumento de recursos en estas áreas debe compensarse , como se ha indicado, con la reducción de subsidios públicos exageradamente altos e inequitativos en que incurren la mayoría de los países de la región (por ejemplo, al consumo de energía, a las pensiones y a la educación terciaria. En este último caso, dado la alta rentabilidad privada de la educación universitaria, no se requiere de grandes subsidios públicos como hoy ocurre, sino de crédito educativo).

Por otra parte, en algunos países con niveles muy bajos de tributación se requiere también aumentar el recaudo efectivo de impuestos, reduciendo exenciones y cerrando oportunidades de evasión. De no proceder así, se incurriría en desequilibrios fiscales cuyas consecuencias (en materia de inflación o crisis macroeconómicas) acabarían perjudicando más al crecimiento económico y en particular a los pobres.

Sólo así, promoviendo el crecimiento y al mismo tiempo atacando la pobreza decididamente y en varios frentes, se podrá pasar de un círculo vicioso a uno virtuoso en el que un mayor crecimiento económico nos beneficie a todos.
Este informe que incluye algunas propuestas asumibles, a pesar de sus posibles críticas, parece hacer tabla rasa de los posicionamientos anteriores de la institución, e ignorar las reticencias oficiales del Banco Mundial en reconocer los errores y fracasos derivados de la política del Consenso de Washington, impuesta por el propio Banco junto al FMI a los países latinoamericanos durante los últimos 30 años
.
Este “catecismo neoliberal” fue desarrollado sin piedad en América Latina , principal centro de experimentación durante las décadas de los 80-90 , con las consecuencias que todos conocemos de crisis y depauperación , a través de las llamadas políticas de ajuste económico: disciplina presupuestaria; extensión de las privatizaciones; reducción del gasto público en los servicios básicos (sanidad, educación e infraestructuras) ; aplicación de reformas fiscales con bases imponibles bajas y tipos y la liberalizaciones financieras y comerciales. Políticas que, por otra parte, no difieren mucho de las aplicadas actualmente en nuestras latitudes por la Unión Europea y que son fielmente aplicadas por los gobiernos de todo color que rigen nuestros destinos.

REFERENCIAS

1 Poverty Reduction and Growth: Virtuous and Vicious Circles World Bank 2006. “ Reducción de la pobreza y crecimiento : Círculos virtuosos y círculos viciosos “ : Sus autores son Guillermo E. Perry; Omar S. Arias; J. Humberto López; William F. Malone y; Luis Servén. Son, respectivamente, el Economista Jefe del Banco Mundial para América latina y el Caribe y los Directores del Banco Mundial para Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay

Ver todos artículos por Ricardo Gómez Muñoz