ALBA, una alternativa económica para Latinoamérica
Medea Benjamin, 13/04/2008, ZnetLa sexta conferencia de la alianza latinoamericana de comercio alternativo conocida como ALBA (que significa Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) tuvo lugar en Caracas el 25 y 26 de enero. Una creación de Hugo Chávez y Fidel Castro, ALBA fue fundada por Cuba y Venezuela en 2004 como una alternativa de comercio justo a las políticas de libre comercio apoyadas por EEUU y es posible gracias al dinero del petróleo de Venezuela.
Cuando Evo Morales fue elegido en Bolivia y Daniel Ortega en Nicaragua, también se unieron a ALBA, a la que Chávez ha apodado "el Club de los Chicos Malos", por su oposición a la dominación estadounidense. En la reunión de este fin de semana, la isla caribeña de Dominica también se unió, y asistieron representantes de Ecuador, Honduras, Uruguay, Haití y otras naciones del Caribe.
Chávez abrió la sesión hablando de la necesidad de un sistema de comercio que se ocupe de las necesidades de la gente, no de los beneficios de las empresas. Despotricó contra la "dictadura del capitalismo global", y animó a los países latinoamericanos a sacar sus fondos internacionales de los bancos estadounidenses, advirtiéndoles de una crisis económica que se avecina en EEUU. "¿Por qué ese dinero tiene que estar en el norte?", preguntó. "Deberíamos comenzar a traer reservas para acá".
Sus reflexiones fueron repetidas por Daniel Ortega, quien culpó al sistema capitalista por la crisis medioambiental. "El modelo capitalista se agotó, es insostenible", declaró Ortega. "Si tu economía está controlada por capital especulativo al que sólo le importan los beneficios, no puedes resolver los enormes problemas que afectan a la humanidad. Cuando renunciemos al modelo de libre comercio, podemos empezar a ocuparnos de los problemas masivos de desempleo, pobreza y calentamiento global."
Evo Morales, que se enfrenta en su Bolivia a una fiera oposición en parte por sus esfuerzos para nacionalizar el gas natural y el petróleo, insistió en que los recursos públicos claves como la tierra, el agua y la energía no deberían ser para beneficio privado sino para el bien común. También insistió en que Latinoamérica no debería mirar hacia los Estados Unidos esperando soluciones, porque la ayuda estadounidense siempre viene con ataduras destinadas a aumentar su hegemonía.
"... y entonces EEUU intentó imponer su Área de Libre Comercio de las Américas, que debería haberse llamado el ALGA, Área de Libre Ganancia de las Américas, por las empresas, o por las transnacionales", dijo Morales. "El ALBA ha derrotado al ALCA, [...] después del ALCA vienen los TLCs, los Tratados de Libre Comercio, y a no agarrar de manera conjunta a los países de América sino agarrar uno por uno [...]Saludamos la gran resistencia al imperio..."
Los líderes comentaron que no es coincidencia que al mismo tiempo que la cumbre del ALBA, Condoleezza Rice estaba visitando la vecina Colombia para promover un pacto de libre comercio entre EEUU y Colombia. Chávez, quien ha llamado recientemente al presidente colombiano Uribe un "triste peón del imperio", se rió de las acusaciones estadounidenses de que él, Chávez, estaba facilitando el flujo de cocaína colombiana a través de Venezuela.
Sin embargo, la conversación sobre el contrabando de drogas se convirtió en un momento cómico cuando Chávez empezó a disertar sobre los beneficios de la hoja de coca, la cual, insistió, es muy diferente de la cocaína. Las agencias estadounidenses han intentado durante mucho tiempo erradicar el cultivo de coca, que ha sido cultivada y masticada por los indios andinos durante siglos.
"Hablando de coca", se volvió Chávez hacia Evo Morales, quien es de hecho un antiguo cultivador de coca y un acérrimo defensor de la hoja de coca, "dónde están las hojas de coca, ¿no me trajiste?"
Un indio boliviano sentado detrás de Morales se levantó y le ofreció su reserva de hojas de coca. Encantado, Chávez tomó una hoja y se la puso en la boca. "La hoja sagrada de los incas, los indios aymaras", declaró. "Gracias, hermano". Subrayando las grandes cualidades de la coca, Chávez dijo que se ha acostumbrado a masticar hojas cada mañana y que ha invitado a otros líderes de estado a probarlas.
La risa alcanzó niveles más altos todavía cuando Chávez dio la bienvenida al primer ministro Ralph Gonzalez de San Vicente y las Granadinas al Club de los Chicos Malos y le preguntó chapurreando en inglés, "¿quieres un poco de coca?". Imaginando los titulares en su país, el primer ministro rechazó educadamente la invitación. "Soy un buen chico católico que se relaciona con chicos malos sólo de vez en cuando", bromeó.
La reunión se volvió más seria, sin embargo, cuando llegó el momento de firmar tratados económicos. Nicaragua, por ejemplo, se comprometió a aportar leche, maíz, frijoles y ternera a Venezuela, mientras que Venezuela venderá a Nicaragua petróleo en condiciones ventajosas. Cuba tiene un acuerdo para enviar doctores a Venezuela a cambio de descuentos en el petróleo.
El momento más significativo de la cumbre fue el anuncio de la creación de un banco de desarrollo regional con la intención de fortalecer su alianza y promover la independencia de los prestamistas apoyados por EEUU, como el Banco Mundial. El banco del ALBA Bank comenzará disponiendo de un capital de entre mil y mil quinientos millones de dólares. Venezuela, con sus abundantes beneficios por el petróleo, será el financiador principal. Los fondos estarán destinados a esfuerzos conjuntos desde proyectos de agricultura hasta empresas de energía, como energía hidroeléctrica usando los abundantes ríos de Dominica y tecnología nicaragüense.
Chávez y los líderes de otros seis países sudamericanos se embarcaron en otra empresa similar, el Banco del Sur, que se planea que llegará a tener siete mil millones de dólares en capital inicial y ofrecerá préstamos con menos ataduras que los del Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional.
Una pregunta importante sobre el futuro del ALBA es si otros países se unirán para hacerlo más influyente. Ecuador y Haití, por ejemplo, quieren unirse pero se enfrentan a una fuerte oposición interna. Varios países caribeños que asistieron a la reunión mencionaron lo difícil que es contrarrestar los ataques de los medios conservadores. "Los principios del ALBA: solidaridad, no interferencia, respeto por la independencia, complementariedad en lugar de competición, comercio justo, son como la maternidad. No se puede estar en contra de ellos", razonó el primer ministro Ralph Gonzalez de San Vicente y las Granadinas. "Pero cuando empiezas a decir nombres - Chavez, Castro, Ortega - la gente se asusta. Así que tenemos que educar a nuestra gente antes de poder ser miembros plenos".
Dominica, una nación que desafía la presión de la élite uniéndose al ALBA, ya estaba notando la respuesta. "Mientras estamos aquí discutiendo maneras de mejorar la vida de nuestras gentes, los medios de comunicación conservadores hablan de ruina económica, influencia comunista, toma de poder de los iraníes, final del turismo", me dijo el ministro de turismo Ian Douglas. "Podremos capear el temporal, pero no va a ser fácil".
Una manera de evitar tanta presión gubernamental es permitir la participación en el ALBA de movimientos sociales a lo largo del hemisferio. En la cumbre del año pasado, se formó el Consejo de Movimientos Sociales del ALBA con representantes de grupos de granjeros, mujeres, ecologistas, sindicatos y otros grupos civiles. Pero quedaron sin resolver preguntas sobre cómo estructurar el Consejo, así que este año sólo se invitó a los movimientos sociales de los cuatro países miembros. De todas maneras, el Consejo propuso expandir la pertenencia.
"La mejor manera de fortalecer el ALBA es incluir los movimientos sociales a lo largo del hemisferio", dijo Joel Suarez del Centro Martin Luther King de Cuba, uno de los cinco representantes de movimientos cubanos que asistió a la cumbre. "Los gobiernos pueden tener presiones para no afiliarse, pero los movimientos sociales están ansiosos de ser parte de una alianza que promocione el comercio justo sobre el comercio libre". Efectivamente, la propuesta es incluir incluso movimientos sociales de Estados Unidos. Venezuela ya está trabajando con grupos de EEUU y gobiernos locales para dar combustible para calefacción más barato a comunidades pobres en EEUU.
Con los países del ALBA, en particular Bolivia y Venezuela, enfrentándose a oposiciones internas, mejorar el bienestar económico de la población es fundamental. El futuro de las victorias progresistas en Latinoamérica depende de convertir la retórica del comercio justo y el desarrollo sostenible en triunfos concretos. Este año será un test crítico de si el dinero del petróleo de Venezuela puede usarse de verdad para desarrollar un modelo económico alternativo.
Medea Benjamin (medea@globalexchange.org) , cofundadora de Global Exchange (www.globalexchange.org) y CODEPINK: Mujeres por la Paz (www.codepinkalert.org), fue una invitada a la Cumbre del ALBA Summit. Global Exchange organiza delegaciones mensuales a Venezuela y otros países del ALBA.
Artículo original:
http://www.zmag.org/spanish/0308benjamin.htm