Tocando fondo

George Monbiot, 24/10/2011

Si este análisis es correcto, una Gran Depresión es prácticamente inevitable.

Salí tambaleante bajo el sol otoñal, con las cifras rebotando en mi cabeza, intentando absorber lo que había oído. Me sentía como si acabara de asistir a un funeral: un funeral en el que todos nosotros éramos enterrados. No puedo afirmar haber entendido completamente la conferencia sobre la Teoría Sonnenschein-Mantel-Debreu y que la ecuación diferencial “41-line” estuviera aproximadamente a 15.8 metros sobre mi cabeza (1). Pero los puntos que capté fueron lo bastante claros. Estamos hechos papilla, en un grado del que apenas nadie se da cuenta.

El profesor Professor Steve Keen fue uno de los pocos economistas que predijo la crisis financiera. Mientras la OCDE y la Reserva Federal estadounidense predecían una gran moderación, una estabilidad sin precedentes y una riqueza que crece con estabilidad (2,3), él advertía que iba a producirse un crash. Ahora nos advierte que los mismos factores que causaron el crash financiero muestran que hasta ahora solo hemos oído el primer trueno de la tormenta. Sin un cambio radical de la política, es inevitable otra Gran Depresión.

El problema se desarrolla con mayor extensión en la nueva edición de su libro Debunking Economics (4). Como en su conferencia, algunas jactancias poco atractivas no agradan. Pero los gráficos y cifras que contiene proporcionan una explicación más persuasiva de las causas del crash y de su probable evolución que todo lo que ha salido hasta ahora de Constitution Avenue o Threadneedle Street. Esto es complicado, pero les interesa entenderlo; les ruego que me sigan mientras me esfuerzo al máximo por explicarlo.

La visión oficial, tal como la expresa Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, es que tanto la primera Gran Depresión como la crisis actual fueron causadas por una falta de base monetaria. La base monetaria, o M0, es el dinero que crea el banco central. Constituye las reservas que tienen los bancos privados, con base al cuál dan préstamos a sus clientes. Esta práctica se llama sistema bancario de reserva fraccional: al emitir importes de deuda varias veces superior a sus reservas, los bancos privados crean dinero que no existía. La teoría económica convencional predice que cuando los bancos centrales elevan el M0, eso desencadena un multiplicador del dinero: los bancos privados generan más dinero para crédito (M1, M2 y M3), impulsando el desarrollo económico y el empleo.

Bernanke, haciéndose eco de las afirmaciones de Milton Friedman, creía que la primera Gran Depresión en Estados Unidos fue provocada por una caída en el suministro de M0, que, dijo él, “reforzaba ... las reducciones en el multiplicador de dinero”.(5) Pero, como muestra Keen, la asociación entre el suministro de dinero y la depresión es débil. Desde la II Guerra Mundial hubo seis ocasiones en las que el suministro de dinero M0 cayó más rápido de lo que lo hizo en 1928 y 1929. En cinco de esas ocasiones se produjo una recesión, pero no se asemejó en nada a lo que sucedió a finales del decenio de 1920 (6). En algunos casos, el desempleo se elevó cuando la tasa de crecimiento del M0 era elevado y cayó cuando era bajo: resultados estos que ponen en cuestión la explicación de Bernankes. Steve Keen argumenta que no son los cambios de M0 los que impulsan el desempleo, sino que es el desempleo lo que desencadena cambios en el M0: los gobiernos emiten más dinero cuando la economía entra en fase de problemas.

Propone una explicación totalmente diferente de la Gran Depresión y de la crisis actual. Afirma que ambos acontecimientos fueron desencadenados por un colapso en la demanda financiada con deuda (7). La demanda agregada en una economía como la nuestra está compuesta por el PIB más el cambio en el nivel de la deuda. Es el cambio repentino y extremo en los niveles de deuda lo que hace que la demanda sea tan volátil, desencadenando las recesiones. Cuanto más alto sea el nivel de la deuda privada, en relación con el PIB, más inestable se vuelve el sistema. Y cuanto en mayor proporción esta deuda toma la forma del esquema Poinzi de las finanzas prestando dinero a fondos de especulación financiera, peor será el impacto.

Keen argumenta cómo, desde finales de 1960, la deuda del sector privado estadounidense empezó a sobrepasar el PIB. Se elevó a niveles de inestabilidad salvaje a finales de los años 90 y alcanzó el punto culminante en 2008. El colapso inevitable con esta tasa de préstamo redujo la demanda agregada un 14%, desencadenando la recesión (8).

Esto es fácil de ver con el beneficio de la perspectiva, pero lo que da peso al análisis de Keen es que lo hizo basándose en la prospectiva. En diciembre de 2005, mientras redactaba un informe de testigo experto para un caso legal, examinó la ratio de la deuda privada con respecto al PIB en Australia, su país natal, para ver cómo había cambiado desde los años 60. Quedó asombrado al descubrir que había crecido exponencialmente. Hizo entonces lo mismo para Estados Unidos, con resultados similares (9). Hizo sonar la alarma inmediatamente: teníamos las condiciones de una crisis económica muy superior a la de mediados de los 70 y principios de los 90. Una burbuja especulativa enorme estaba cerca del punto de estallido. No hace falta decir que fue ignorado por quienes toman las decisiones políticas.

Ahora, dos dice, un fallo en abordar estor problemas asegurará que esta crisis siga y siga. Las fuerzas deflacionarias de la deuda que se han liberado actualmente son mucho mayores que las que causaron la Gran Depresión.(10) En los años 20, la deuda privada se elevó un 50%. Entre 1999 y 2009, se elevó un 140%. La ratio deuda-PIB estadounidense es muy superior a la que había cuando comenzó la Gran Depresión (11).

Si Keen tiene razón, las sumas desestabilizadoras gastadas en ambos lados del Atlántico para refinanciar los bancos son una pérdida completa de dinero. Ni han estimulado la economía ni la estimularán, porque el suministro del dinero M0 no es el factor determinante.

El Presidente Obama justificó el rescate de los bancos sobre la base de que un dólar de capital en un banco produce en realidad 8 o 10 dólares en préstamos a familias y empresas. Por tanto, produce un efecto multiplicador (12). Pero el dinero no se multiplica. Los 1,3bn de dólares que inyectó Bernanke apenas elevaron el dinero en circulación: el 110% de incremento del dinero M0 no produjo el 800 o 1.000% de incremento en el dinero M1 que predijo Obama, sino una subida de solo el 20% (13). Los rescates fallaron porque el M0 no era la causa de la crisis. Ese dinero hubiera producido muchos más resultados si simplemente se hubiera dado al público. Pero tal como demostraron Angela Merkel y Nicholas Sarkozy durante el fin de semana, los gobiernos no han aprendido nada de este fracaso y solo buscan repetirlo.

En cambio, afirma Keen, la clave para evitar o reducir los efectos de una segunda Gran Depresión es reducir los niveles de la deuda privada, mediante condonaciones unilaterales. Los préstamos irresponsables que hicieron los bancos no deberían ser devueltos. Eso significa llevar muchos bancos a la tutela judicial (15). En caso contrario la deuda privada se solucionará por los medios tradicionales: bancarrotas masivas que generarán una crisis todavía mayor.

Son medidas a corto plazo. Me gustaría ver que condujeran a una reevaluación radical de nuestros objetivos económicos y que pasáramos a una economía de fase estable, del tipo propuesto por Herman Daly y Tim Jackson(16). Gobiernos y bancos centrales tienen ahora una oportunidad sin precedentes de aprender de los errores catastróficos que ellos han creado. Es una oportunidad que parecen decididos a no aprovechar.

Traducido para Globalízate por Víctor García

Artículo original:

http://www.monbiot.com/2011/10/10/sounding-the-deeps/

Referencias:

1. Professor Steve Keen, 6th October 2011. Alternative theories of
macroeconomic behaviour: a critique of neoclassical macroeconomics and an
outline of the alternative Monetary Circuit Theory approach. Nuffield
College, Oxford.

2. Ben Bernanke, 20th February 2004. The Great Moderation.
http://www.360doc.com/content/11/0402/23/67028_106822017.shtml

3. Jean-Philippe Cotis, May 2007. Achieving further rebalancing. OECD
Economic Outlook.
http://findarticles.com/p/articles/mi_m4456/is_81/ai_n27271380/

4. Steve Keen, 2011. Debunking Economics: revised and expanded edition. Zed
Books, London.

5. Ben Bernanke, 2000. Essays on the Great Depression, page 153. Princeton
University Press. Quoted by Steve Keen, as above.

6. Steve Keen, page 302.

7. Page 300.

8. Page 341.

9. Page 336-337.

10. Page 349.

11. Page 348.

12. Barack Obama, 14th April 2009. Remarks on the economy.
http://www.whitehouse.gov/the-press-office/remarks-president-economy-georgetown-university

13. Page 306.

14.
http://www.guardian.co.uk/business/2011/oct/09/france-germany-agree-plan-banks

15. Page 355.

16. http://www.monbiot.com/2011/08/22/out-of-the-ashes/

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