El 90% de los europeos que vive en ciudades respira nivels de contaminación que son perjudiciales para la salud

Glauka, 09/11/2013

El 90% de los ciudadanos de la Unión Europea  que viven en las ciudades, está expuesto a niveles de contaminación del aire que son considerados dañinos por la Organización Mundial de la Salud, según un estudio realizado por la Agencia Europea de Medio Ambiente.

El estudio "Air Quality in Europe 2013", de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), alerta de que ocho estados miembros de la UE incumplen la normativa comunitaria sobre los niveles de contaminación permitidos: España. Francia, Alemania, Austria, Bélgica, Finlandia, Irlanda y Luxemburgo. Siendo los transportes, la industria, la agricultura y el consumo de energía en los hogares, las principales fuentes de contaminación atmosférica.

Según los datos facilitados por la AEMA, varias ciudades Españolas incumplen los niveles recomendados de ozono troposférico (O3), y de dióxido de nitrógeno (NO2), siendo especialmente llamativo el caso de Cáceres, que es la tercera ciudad de la UE que más días sobrepasó los niveles recomendados de ozono, en total, 98 días.

El ozono es un gas que se encuentra de forma natural en la estratosfera, formando la famosa capa de ozono, encargada de filtrar los rayos ultravioletas procedentes del sol, y sin la cual, la vida no sería posible en la tierra. Pero el ozono en altas concentraciones y por periodos prolongados,  a niveles de la troposfera, que es la capa de la atmósfera más superficial, el aire que respiramos, tiene efectos perjudiciales para la salud. En concreto, puede ocasionar asma, problemas cardiovasculares, cáncer de pulmón y muerte prematura. Pero el ozono no sólo es perjudicial para el hombre, también lo es para el resto de los seres vivos. Por ejemplo, es altamente tóxico para las plantas. Afecta a las paredes celulares vegetales, disminuyendo la actividad fotosintética y perjudicando su crecimiento, lo que provoca una disminución de la vegetación natural y de la producción agrícola de la zona expuesta a dicho contaminante. El ozono troposférico, proviene de la emisión de compuestos orgánicos volátiles (COV) y óxidos de nitrógeno (NOx), procedentes de la combustión incompleta de combustibles (Transporte, calefacciones, industria), que por acción de la luz solar, reaccionan y provocan la formación de ozono.

También destacan, en el informe de la AEMA, los datos de Madrid y Barcelona, que no respetaron los techos permitidos de concentración de dióxido de nitrógeno (NO2), producido principalmente, como ya hemos dicho por el transporte, durante 40 días, y 36,9 días respectivamente.

El informe, refleja también resultados positivos en la evolución de las emisiones de ciertos contaminantes atmosféricos en la última década. Es el caso de las partículas de dióxido de azufre (SO2), procedentes de las centrales eléctricas, del sector industrial y del transporte principalmente, y causante del fenómeno de la lluvia ácida. La lluvia ácida se produce cuando las partículas de SO2 y NO2, reaccionan al contacto con la humedad del aire y se transforman en ácido sulfúrico y  ácido nítrico. Estos ácidos se depositan en las nubes, y pueden ser transportados grandes distancias por las mismas, hasta que precipitan en forma de lluvia ácida. Este fenómeno, tiene un carácter fuertemente deslocalizador, de tal manera que la emisión de contaminación se produce en un punto, pero a través de las nubes, se traslada a otros que pueden estar a grandes distancias del punto de origen, donde precipitan en forma de lluvia ácida, quedando la contaminación depositada en la vegetación y los suelos.

En este contexto, el comisario europeo de medio ambiente, Janez Potocnik, ha planteado la necesidad de nueva normativa europea sobre la calidad del aire, entre la que figurará una directiva revisada sobre los límites nacionales de emisión. Recordemos que ahora mismo, la directiva de aplicación sobre la calidad del aire es la que entró en vigor en el año 2005.

 

Ver todos artículos por Glauka