Los recortes de carbono hechos por los países desarrollados son anulados por las mercancías importadas

Duncan Clark, 02/05/2011

El protocolo de Kioto significa que las huellas de carbono se calculan en los países que producen las mercancías, no en los que la consumen

Un nuevo análisis revela que las mercancías de los países desarrollados anulan los ahorros en emisiones de carbono.

Los recortes en emisiones de carbono hechos por los países desarrollados desde 1990 han sido compensados varias veces por los incrementos en mercancías importadas de países en vías de desarrollo, como China, de acuerdo con las cifras globales más amplias obtenidas hasta el momento.

Estudios anteriores habían demostrado el significado de las emisiones “subcontratadas” para determinados países, pero la investigación más reciente, publicada el lunes, proporciona la primera visión global del modo en que los intercambios internacionales alteraron las huellas de carbono nacionales durante el período del protocolo de Kioto.

Con el protocolo, las emisiones liberadas durante la producción de mercancías se asignan al país donde se realiza la producción, en lugar de hacerlo a donde las mercancías son consumidas.

Los opositores a la situación dicen que, con esto, los países ricos pueden afirmar injustamente que están reduciendo o estabilizando sus emisiones, cuando en realidad simplemente están enviándolas lejos: se basan cada vez más en mercancías importadas desde economías emergentes que, según el protocolo de Kioto, no tienen objetivos de emisiones obligatorios.

Según los datos estándar, los países desarrollados pueden afirmar haber reducido sus emisiones colectivas casi un 2% entre 1990 y 2008. Pero cuando el coste en carbono de las importaciones se ha añadido a cada país, y se han restado las exportaciones, el cambio real ha sido un incremento del 7%. Si excluimos Rusia y Ucrania –que en los años 1990 redujeron rápidamente las emisiones por una caída económica–, el crecimiento es del 12%.

Rajendra Pachauri, presidente del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU, afirmó: "El incremento del 7% en las emisiones de los países desarrollados desde 1990 es una desviación de lo que el cuarto informe de valoración del PICC había considerado como la trayectoria más rentable para limitar las emisiones … si [esa tasa] va a continuar, no solo nos encontraríamos con el tiempo con impactos más serios sobre el cambio climático, sino que además las acciones mitigadoras que habría que realizar resultarían mucho más costosas".

Una gran parte del incremento en las emisiones en el mundo desarrollado se debe a Estados Unidos, que en Kioto prometió un recorte del 7%, pero después no ratificó el protocolo. Las emisiones dentro de sus fronteras se incrementaron un 17% entre 1990 y 2008; o un 25% si se cuentan como factores las importaciones y las exportaciones.

En el mismo período, las emisiones del Reino Unido cayeron en 28 millones de toneladas, pero si se tienen en cuenta las importaciones y exportaciones, la huela de carbono nacional ha aumentado a más de 100 millones de toneladas. Europa logró un recorte de un 6% en las emisiones de CO2, pero el porcentaje se reduce al 1% si se tienen en cuenta las subcontrataciones.

Glen Peters, del Centro de investigaciones internacionales del clima y el medio ambiente, de Oslo, que fue el investigador principal del documento publicado en las Actas de la Academia Nacional de las Ciencias. dijo: "Nuestro estudio muestra por primera vez que las emisiones debidas al incremento de la producción de productos internacionalmente comercializados supera con mucho las reducciones de emisiones logradas con el Protocolo de Kioto … Esto sugiere que el énfasis actual en la emisión territorial en un subconjunto de países puede ser ineficaz para reducir las emisiones globales, de no existir algunos mecanismos que supervisen las emisiones e informen de la producción de bienes y servicios importados".

El estudio muestra una imagen muy diferente de los países que exportan más mercancías de carbono intensivo que las que importan. China, cuyo crecimiento se ha basado en las industrias para la exportación, suele ser descrita como el emisor de CO2 mas grande del mundo, pero su huella de carbono cae casi una quinta parte cuando se tienen en cuenta las importaciones y las exportaciones, pasando a ocupar el segundo puesto por detrás de EE. UU. Por sí sola, China, de acuerdo con el artículo, da cuenta de un enorme 75% de las emisiones subcontratadas por el mundo desarrollado.

Bob Ward, director de política y comunicaciones del LSE's Grantham Institute, dijo: "Es importante reconocer que los países que han ratificado el Protocolo de Kioto van en camino de cumplir sus objetivos de acuerdo con los niveles con los que se establecieron. Pero, como muestran estas cifras, hay un fallo en la contabilidad, porque los países ricos no se consideran responsables de las emisiones realmente exportadas al mundo en vías de desarrollo".

Los defensores del medio ambiente hace tiempo que decían que la contabilidad global del carbono debería basarse en el consumo de servicios y mercancías, no en su producción. Una barrera que impide implementar ese sistema es el enorme reto de supervisar con precisión el flujo de emisiones que incluyen las mercancías comerciadas. Otra barrera es que algunos de los que toman las decisiones políticas argumentan que las naciones consumidoras no pueden ni deben aceptar la responsabilidad plena de sus importaciones, porque no tienen jurisdicción en los territorios extranjeros y porque, incluso aunque la tuvieran, las naciones productoras y las consumidoras se benefician del comercio y, por tanto, deberían compartir la responsabilidad.

Traducido para Globalízate por Víctor García

Artículo original:

http://www.guardian.co.uk/environment/2011/apr/25/carbon-cuts-developed-countries-cancelled

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