Conferencia de prensa del Presidente del Grupo del Banco Mundial Robert B. Zoellick ante la Asociación de Corresponsales Extranjeros

Banco Mundial, 26/11/2010

Transcripción de la conferencia de prensa del Presidente del Grupo del Banco Mundial Robert B. Zoellick ante la Asociación de Corresponsales Extranjeros

Singapur

10 de noviembre de 2010

Zoellick: Muchas gracias, Sonia. Bueno, creo que todos saben que estoy en Singapur para el lanzamiento del Centro de Excelencia sobre Financiamiento de Infraestructura y para la conferencia sobre infraestructura. A mi entender, este es un buen punto de partida para la cumbre del G-20 en la que confío que se impulsará la idea de un programa de apertura comercial a favor del crecimiento, para complementar el debate sobre las monedas, la cuestión del reequilibrio y la reforma financiera. Probablemente han escuchado mi entrevista con Lionel Barber, donde manifesté que considero que el programa no debe tener como único objetivo reequilibrar la actual demanda agregada; es preciso poner el acento en el crecimiento, que incluye la reforma estructural, el comercio y la promoción del sector privado.

Ahora bien, sé que el artículo que publiqué en el Financial Times despertó gran interés. Mi principal objetivo fue establecer una conexión entre la estrategia a favor del crecimiento y la reforma monetaria. La economía internacional está avanzando hacia un Bretton Woods III. Las principales monedas serán el dólar, el euro, la libra, el yen y, con el tiempo, el renminbi, a medida que alcance la internacionalización y avance hacia una liberalización de la cuenta de capital. No obstante, el oro también se está usando actualmente y se considera un activo monetario alternativo. No es lo mismo que un patrón oro. El oro se ha convertido en un punto de referencia porque los tenedores de dinero consideran que las perspectivas de crecimiento son débiles o inciertas en el caso de todas las monedas salvo el renminbi, y el renminbi no es una moneda de libre convertibilidad. Por tanto, en términos relativos, el oro es atractivo para las personas que preguntan : “cómo me conviene invertir mi dinero”. Es una protección contra la incertidumbre. Uno de los puntos que sostengo es que esto nos indica que las principales economías necesitan políticas a favor del crecimiento, reformas estructurales y apertura comercial y también necesitan un programa antiproteccionista porque de esa manera se generará confianza en el desarrollo del sector privado y la gente estará dispuesta a invertir en su propio país y eso implica que estará invirtiendo en su propia moneda.

El programa de desarrollo es una parte importante del programa de crecimiento porque está creando múltiples polos de crecimiento en una economía mundial más saludable. Hoy día, las economías en desarrollo representan alrededor de la mitad del crecimiento mundial. La demanda de importaciones en las economías en desarrollo está aumentando a un ritmo dos veces más rápido que la de los mercados avanzados. La inversión en infraestructura representa dos tercios del aumento del crecimiento en Asia oriental y alrededor de la mitad del aumento del crecimiento en África. En consecuencia, la infraestructura puede proporcionar empleo en el corto plazo. Propicia la expansión de la demanda pero en el mediano a largo plazo aumenta la productividad al resolver los escollos por el lado de la oferta. Estimamos que las necesidades de inversiones en infraestructura y mantenimiento en los países en desarrollo ascenderá a unos US$900 000 millones al año. La inversión real es aproximadamente la mitad de esa cifra. En el curso de los dos últimos años, el Grupo del Banco Mundial comprometió US$50 000 millones para infraestructura y además movilizó unos US$18 000 millones. Y nos proponemos usar estos fondos de una manera innovadora, con asociaciones público-privadas, diversas inversiones estructuradas, participaciones en capital accionario, garantías, líneas de crédito; tenemos un fondo de inversión en el clima que contribuye a movilizar fuentes adicionales, con una movilización de 9:1.

El centro urbano de Singapur, que creamos hace un año, ha sido muy útil como un “centro práctico”. Por tanto, es lógico que intentemos aprovechar la experiencia recogida en Singapur y movilizar las lecciones aprendidas en todo el mundo para ofrecer servicios de asesoría imparciales. Y, como mencioné anteriormente, los ejemplos en los que hemos estado trabajando hasta el momento son: la concesión de la carretera de peaje de Chongqing, un proyecto piloto de asociación público-privada para el comercio en Viet Nam; el gobierno de Indonesia está constituyendo un fondo de garantía para infraestructura; estamos en tratativas con el gobierno de Filipinas para crear un fondo de infraestructura. El Centro de Excelencia sobre Financiamiento de Infraestructura permitirá incorporar algunas vinculaciones adicionales con Singapur y también a países como Australia, en base a su experiencia en materia de infraestructura, para ayudar a otros países a través de asistencia técnica orientada a fortalecer su capacidad para formular estos proyectos, servicios de consultoría y estudios de factibilidad, comercialización y promoción de transacciones individuales y también investigaciones. Como ejemplo cabe citar brevemente que venimos trabajando con Australia para proponer a los ministros de hacienda del Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC), un conjunto de reglamentaciones normalizadas que los países podrían adoptar para atraer inversiones privadas en infraestructura.

Como mencioné en el foro anterior, creo firmemente que los países desarrollados también pueden extraer enseñanzas de esta labor en lo referente a la monetización de activos y la utilización de capital privado. Consiguientemente, esta conferencia se lleva a cabo en un momento muy oportuno en lo que respecta al G-20 pues considero que la infraestructura es una parte fundamental del programa de crecimiento. Hay otros elementos fundamentales que también son dignos de mención: la seguridad agrícola, y especialmente la producción, las medidas para incrementar la producción y la productividad, y también una fuerza de trabajo especializada y saludable. Por tanto, quisiera señalar una vez más que, en mi opinión, el programa de desarrollo se ha transformado en parte del programa de crecimiento mundial.

Y con referencia al punto sobre cuestiones monetarias: si el crecimiento mundial es saludable, los ajustes monetarios serán más fáciles. En una situación en que la economía mundial debe lidiar con una baja tasa de crecimiento o incertidumbres respecto de contracciones de la actividad económica, los ajustes monetarios serán más difíciles porque la gente intentará repartir una torta que se ha reducido, en vez de hacer una torta más grande. Mañana parto desde aquí a la cumbre del G-20 en Seúl y, una vez que esta termine, asistiré a la cumbre de APEC que se realizará en Yokohama, donde también se dedicará especial atención a algunas de las estrategias de crecimiento que podemos promover en el contexto de APEC.

Noticia original: http://go.worldbank.org/Y0KNHBUPM0

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