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NEOLIBERALES BANCO MUNDIAL La central de energía eléctrica de la República Democrática del Congo suministrará energía a millones de habitantes de África (19/04/09) - El complejo de energía eléctrica de Inga, en la República Democrática del Congo, tiene un gran potencial: algunas estimaciones indican que sería capaz de suministrar energía a 500 millones de hogares de África. - Sin embargo, a raíz de los años de desatención en el mantenimiento de la infraestructura, las interrupciones en el servicio eléctrico dejaron de ser la excepción y pasaron a ser la norma. - Actualmente, el complejo de Inga es objeto de una atención renovada a nivel regional, en el contexto de una iniciativa de varios países para reducir la falta de energía dentro de la Comunidad del África Meridional para el Desarrollo (SADC, por su sigla en inglés). - El Banco Mundial está ayudando a financiar inversiones en el sector de energía a nivel regional, incluso mediante la rehabilitación de la central de energía de Inga. El complejo de Inga es el centro del sector de generación de energía eléctrica de la República Democrática del Congo. El complejo está ubicado en la parte oeste del país, aproximadamente 300 kilómetros río abajo de la capital, la ciudad de Kinshasa. Las instalaciones de Inga representan entre 40.000 megavatios y 45.000 megavatios de los 100.000 megavatios potenciales de energía hidroeléctrica de todo el país. El complejo comprende dos centrales de energía, Inga 1 e Inga 2, cada una con una capacidad de 1.800 megavatios, que comenzaron a funcionar en 1972 y 1982, respectivamente. En la actualidad, las autoridades buscan fortalecer este potencial con la planta Inga 3 y, en última instancia, con una planta denominada Gran Inga. Sin embargo, el potencial de generación de energía eléctrica del país se encuentra prácticamente en estado de hibernación, a causa del mantenimiento deficiente del equipamiento. De hecho, la Sociedad Nacional de Electricidad (SNEL) ya no puede mantener sus maquinarias de acuerdo con los estándares establecidos. Según las estadísticas de la SNEL, solo el 5% de la población de la República Democrática del Congo tiene acceso al servicio eléctrico. En Kinshasa, el acceso a estos servicios en los hogares es la excepción, mientras que la ausencia de electricidad y las interrupciones del servicio son la norma. La demanda aumenta constantemente a causa del crecimiento de la población en la capital y el surgimiento de pequeñas empresas. En las provincias la falta de energía eléctrica es todavía más evidente. La provincia de Katanga, por su potencial minero, necesita 800 megavatios adicionales a los 1.424 megavatios que recibe actualmente. Combinadas, Kinshasa y Katanga tienen un déficit de 1.400 megavatios, y la producción total de Inga se ubica actualmente en 1.750 megavatios. Creación de un mercado común de electricidad en la SADC Dado que la República Democrática del Congo actualmente no tiene la posibilidad de rehabilitar el costoso complejo por sus propios medios está solicitando apoyo a la comunidad internacional, en especial a los países de África meridional. Sudáfrica, Zambia y Zimbabwe están en la actualidad aprovechando la energía generada en Inga. Como miembro de la SADC, la República Democrática del Congo ha promovido que otros asociados busquen una solución sostenible al problema de la electricidad. Cuatro países miembros de este grupo regional, especialmente interesados en esta oferta de colaboración, se han reunido para formar el “Westcor Power Project” (Proyecto de energía eléctrica Westcor), mediante sus empresas nacionales de energía eléctrica. Por lo tanto, Eskom de Sudáfrica, Nam Power de Namibia, Empressa Nacional de Electricidade de Angola y Power Corporation de Botswana, en colaboración con la SNEL, están planificando la construcción de Inga 3, una nueva central de energía de 3.500 megavatios ubicada en el complejo de Inga, y de una línea de transmisión de 3.000 kilómetros para suministrar electricidad a los cinco países. Se espera que la construcción comience a principios de 2010. Además de estos países que firmaron acuerdos individuales con la República Democrática del Congo, todos los países de África meridional tienen políticas energéticas que podrían beneficiarse con el complejo de Inga. El Pool de Energía Eléctrica de África del Meridional (SAPP, por su sigla en inglés) es el brazo de la SACD dedicado a la electricidad. Sus objetivos generales son el desarrollo cohesivo de infraestructuras eléctricas nacionales dentro de un marco regional y, desde el punto de vista práctico, la integración de las redes nacionales de transmisión de electricidad de los países miembros, a fin de crear un mercado común de electricidad. Es en este contexto que la República Democrática del Congo y Zambia habilitaron una línea de capacidad doble que puede transmitir entre 210 megavatios y 500 megavatios de electricidad, para distribuir entre los dos países. Esta línea doble conectará las redes de los dos países con las redes de los países de África meridional y África oriental. La República Democrática del Congo también planifica exportar energía eléctrica a Mozambique. Se han trazado planes para construir una interconexión con Maputo, y se espera que se exporten 300 megavatios a Mozambique desde la represa de Inga. Además de los países de África meridional, algunos países de África occidental, incluido Nigeria, también manifestaron interés en comprar electricidad producida por Inga. En 2003, la Autoridad Nacional de Energía Eléctrica, la empresa de electricidad de Nigeria, firmó un memorando de acuerdo con la SNEL, para recibir electricidad de la represa de Inga. En África central, Congo-Brazzaville está conectada con la red de la República Democrática del Congo desde 1953. Por lo tanto, recibe el suministro de electricidad de la represa de Inga desde que esta comenzó a funcionar. Casi US$1.000 millones en concepto de inversiones del Banco Mundial Desde 2002, el Banco Mundial ayuda a financiar el sector de energía de la República Democrática del Congo, en especial las centrales hidroeléctricas de Inga y otras centrales de energía en muchas ciudades de países que participan del programa de reconstrucción y rehabilitación multisectorial. El financiamiento se suministró mediante dos proyectos: el Southern African Power Project (SAPMP —Proyecto de mercado de energía de África meridional) y el Proyecto de desarrollo de mercados de energía regionales e internos (Projet de Marché d’Electricité à la Consommation Domestique et à l’Export, PMEDE). El Banco destinó US$1.000 millones a este fin. El PMEDE incluye, entre otros componentes, la rehabilitación de las centrales de Inga, con el objetivo de aumentar la confiabilidad y la capacidad operativa, del nivel actual de 700 megavatios a casi 1.300 megavatios; la construcción de una segunda línea Inga-Kinshasa; y la rehabilitación y expansión de la red de Kinshasa. Las estimaciones actuales indican que el costo del proyecto será de US$500 millones. El financiamiento inicial del Banco Mundial para el PMEDE totalizaba aproximadamente US$300 millones. De acuerdo con el Sr. Pembele, que dirige el proyecto en representación de la SNEL, se espera un financiamiento adicional de cerca de US$200 millones, como consecuencia del déficit producto del aumento del costo del proyecto, causado por el incremento repentino de los precios en el mercado mundial, en forma conjunta con la crisis económica y financiera a nivel mundial que se desarrolla actualmente. Sin embargo, la construcción de la segunda línea Inga-Kinshasa será financiada por el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Al presente, se encuentran asignados aproximadamente US$140 millones, y se espera que el proyecto esté terminado en tres años. El PMEDE es una extensión del SAPMP, pretende promover un mercado de energía regional eficiente dentro de la SADC. Su principal objetivo es generar condiciones favorables para realizar inversiones de mayor escala en el sector de energía. En este contexto, se espera un aumento de 500 megavatios a 1.000 megavatios en la capacidad de transmisión del corredor de la República Democrática del Congo de exportación de energía hacia África meridional, a través de Zambia. Para esto será necesaria la rehabilitación preliminar de la línea de transmisión de alto voltaje Inga-Kolwezi (1.700 kilómetros), que suministra energía eléctrica a la red de corriente alterna de Katanga, que conecta la República Democrática del Congo con Sudáfrica, a través de Botswana, Zimbabwe y Zambia. Este aumento en la capacidad de exportación también implica la disponibilidad previa de esta energía. Por lo tanto, es urgente rehabilitar el complejo de Inga, razón por la que surge el PMEDE. El Sr. Pembele ha garantizado que la ejecución del PMEDE aumentará la energía disponible producida en Inga y, por otro lado, facilitará el desvío de una parte de la energía adicional rehabilitada hacia Kinshasa. También se prevé la construcción de una central de energía pequeña en la parte este de la capital. Se estima que el financiamiento para el SAPMP sea de US$353 millones. Si bien originalmente se suponía que sería de US$178 millones, el Banco Mundial entregó una donación adicional de US$175 millones. Si el gigante despierta alguna vez … Según un experto de la SNEL, el PIB de la República Democrática del Congo registraría un aumento del 3% si todos los consumidores pagaran la factura de energía eléctrica. Al mismo tiempo, la venta de energía en el extranjero ofrecería más recursos a la SNEL (y, por extensión, a la República Democrática del Congo) para ejecutar sus políticas y, así, poner en práctica su plan de trabajo para la población del país. La central denominada Gran Inga representa “una oportunidad única para promover la independencia económica, la paz y la prosperidad en África”, declaró el Sr. Latsoucabé Fall, del Consejo Mundial de la Energía (CME), según un artículo publicado en el periódico Libération. La central suministraría electricidad a 500 millones de los 900
millones de habitantes de África y también a las industrias
de muchos países del continente. Sin embargo, los expertos del
Banco Mundial consideran que el desarrollo de Inga 3 y Gran Inga, si bien
es necesario —la energía producida en Inga es limpia y económica—,
no resolverá todos los problemas relacionados con la energía
de la República Democrática del Congo o de África.
Por esta razón, el gobierno del país está buscando
otras soluciones además de las de este complejo, a fin de proveer
este servicio a otras zonas urbanas del país. |